martes, 1 de abril de 2014

EL OLVIDO

La olvidé. Por completo. Para siempre
(o eso creía entonces). Me cruzaba
con ella por la calle y no era ella
quien se paraba ante un escaparate
de ropa deportiva, no era ella
quien compraba el periódico en un quiosco
y se perdía entre la muchedumbre.
Como si hubiera muerto. No era ella.
Su nombre era el de todas las mujeres.


...Y, para colmo, sigo soñando con gigantes

y contigo, desnuda, besándoles las manos.

Con dioses a caballo que destruyen Europa

y cautiva te guardan hasta que yo esté muerto.

L.A.C.
Te he encontrado en la calle
y, luego, hemos cenado juntos.
Te lo he dicho otra vez:
mi vida quiere ser lo que llamaba Bowra
"the pursuit of honour through risk".
Y tu sonrisa se transforma
en una mueca obscena,
y sigues sin saber qué es el pudor.
Antes de medianoche
estabas muerta ya, amor mío.
L.A.C.




lunes, 31 de marzo de 2014

EN DESESPERACIÓN



Lo perdió del todo. Y ahora busca ya
en los labios de cada nuevo amante
los labios de él; en la unión con cada
nuevo amante busca engañarse
que es el mismo joven, que se entrega a aquél.
Lo perdió del todo, como si ni siquiera nunca existido.
Porque quería -dijo él- quería liberarse
del placer morboso, estigmatizado.
Era tiempo todavía -según dijo- de salvarse.
Lo perdió del todo, como si nunca siquiera hubiera existido.
A través de la imaginación, a través de las falsas sensaciones
en los labios de otros jóvenes busca los labios de él;
buscar sentir de nuevo su amor.






C.K.

DÍAS DE 1903



No los hallé ya otra vez -tan luego perdidos...

los ojos poéticos, el pálido

rostro ... en el anochecer de la calle ...

No los hallé ya más -conquistados sólo por casualidad,

que así con ligereza dejé;

y después con angustia anhelaba.

Los ojos poéticos, el pálido rostro,

los labios aquellos no los hallé más.

C.K.

GRISES






Mirando un ópalo medio gris

recordé dos hermosos ojos grises

que vi: hará unos veinte años ...

...................................................

Por un mes nos amamos.

después se marchó, creo que para Esmirna,

a trabajar allí, y no nos vimos más.

Se habrán afeado -si vive- aquellos ojos grises;

se habrá arruinado el bello rostro.

Memoria mía, guárdalos tú como eran.

Y lo que puedas, memoria, de ese amor mío,

lo que puedas tráemelo esta noche.
C.K.

VUELVE


Vuelve a menudo y tómame,
amada sensación, vuelve y tómame -
cuando del cuerpo la memoria se despierta,
y un antiguo deseo vuelve a pasar por la sangre;
cuando los labios y la piel recuerdan
y las manos sienten como que tocan otra vez.
Vuelve a menudo y tómame en la noche,
cuando los labios y la piel recuerdan...

C.K.